
Una ventana de aluminio se instala según reglas precisas enmarcadas por el DTU 36.5, el documento técnico que define los requisitos de implementación de las carpinterías exteriores en Francia. Dominar estas reglas antes de tocar la primera herramienta evita desórdenes de estanqueidad y reparaciones costosas. Esta guía detalla los puntos técnicos que no se deben descuidar para una instalación duradera, desde el control del soporte hasta el tratamiento de la junta periférica.
Dilatación térmica del aluminio: el parámetro que el aficionado al bricolaje olvida
El aluminio se dilata más que el PVC o la madera bajo el efecto del calor. En una abertura de gran ancho, el movimiento puede alcanzar varios milímetros entre el invierno y el verano. Ignorar este fenómeno conduce a deformaciones del marco, fricciones en los elementos móviles y, a largo plazo, infiltraciones.
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Para compensar esta dilatación, el juego de instalación periférico debe calcularse en función de las dimensiones de la carpintería y de la amplitud térmica local. Un juego demasiado ajustado bloquea el marco en verano, un juego demasiado amplio compromete el aislamiento. El DTU 36.5 impone espacios mínimos entre el marco y la mampostería, con fijaciones que permiten un ligero deslizamiento longitudinal del perfil.
Concretamente, durante la instalación de ventanas de aluminio, las patas de fijación deben posicionarse a intervalos regulares y nunca bloquear el marco de manera rígida. Cada pata absorbe el movimiento sin transmitir tensión a la estructura.
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Control del soporte y humedad residual antes de la instalación
El DTU 36.5 exige verificar la ausencia de humedad residual en la cavidad antes de cualquier implementación. Este control, realizable con un higrómetro o simplemente un papel secante aplicado sobre el soporte, está casi ausente en los tutoriales dirigidos al público general.
Un soporte húmedo aumenta el riesgo de corrosión de las fijaciones, de degradación de las masillas y de aparición de moho detrás del marco. En una obra de renovación, el problema se presenta con frecuencia: el antiguo marco pudo haber ocultado ascensos capilares o infiltraciones antiguas.
Qué hacer si el soporte está húmedo
Si la prueba revela una humedad excesiva, la instalación debe ser pospuesta. Un secado natural de varios días, o incluso un tratamiento hidrófugo de la mampostería, es necesario antes de fijar el marco. Instalar sobre una pared húmeda equivale a sellar un defecto detrás de la carpintería, con consecuencias visibles en solo unos meses.
Estanqueidad de la junta periférica: por qué la espuma sola ya no es suficiente
La espuma de poliuretano expansiva ha sido durante mucho tiempo el reflejo por defecto para rellenar el vacío entre el marco y la mampostería. Desde la actualización del DTU 36.5, la espuma ya no puede ser utilizada sola como sistema de estanqueidad principal. Sigue siendo un complemento de aislamiento térmico, pero no garantiza ni la estanqueidad al agua por el lado exterior ni la estanqueidad al aire por el lado interior.
La junta periférica debe ahora respetar un principio de tres capas:
- Por el lado exterior: una junta compribande (espuma impregnada pre-comprimida) o una membrana de estanqueidad que bloquea el agua mientras permite que el vapor escape hacia el exterior.
- Zona intermedia: la espuma de poliuretano llena el vacío y asegura el aislamiento térmico entre el marco y la mampostería.
- Por el lado interior: una membrana o un sellador de vapor cierra la junta para evitar que el aire húmedo del hogar migre en el grosor de la pared.
Esta lógica “estanqueidad afuera, freno de vapor adentro” protege la junta de la condensación interna. Una junta tratada únicamente con espuma se degrada en pocos años: el agua se infiltra, la espuma se retrasa y el aislamiento periférico desaparece.

Fijación del marco de aluminio en la mampostería
El tipo de fijación depende de la naturaleza de la pared. En bloques de hormigón o en concreto, son adecuadas las tornillos de anclaje directo con tacos apropiados. En madera (estructura de madera o marco antiguo conservado en renovación), los tornillos de acero inoxidable evitan la corrosión por contacto entre metales diferentes.
Espaciado y posicionamiento de las patas
Las patas de fijación se colocan a una distancia máxima de la esquina del marco que el DTU define con precisión. El espaciado entre dos patas consecutivas no debe exceder un valor que varía según la altura y el ancho de la carpintería. Cada pata debe ser atornillada en la zona sólida del perfil de aluminio, nunca en una cámara hueca.
Un calado riguroso del marco siempre precede al atornillado. Cuñas de material imputrescible (PVC, polipropileno) se colocan en las esquinas y debajo de los montantes para mantener la verticalidad, el nivel y el escuadre. El apriete de los tornillos se realiza de manera gradual, alternando los lados, para evitar torcer el marco.
Verificaciones después de la instalación: las pruebas que no se deben omitir
Una vez fijado el marco y tratadas las juntas, tres verificaciones validan la calidad de la implementación:
- El control del escuadre con un nivel de burbuja o un láser: las diagonales del marco deben ser idénticas a unos pocos milímetros de diferencia.
- La prueba de apertura y cierre de los elementos móviles: cada hoja debe deslizarse o girar sin fricción ni resistencia anormal, señal de que el marco no está deformado.
- La verificación visual de la continuidad de la junta compribande por el lado exterior y del sellador de vapor por el lado interior, sin zonas descubiertas ni desgarros.
Un elemento móvil que roza desde el primer uso señala un defecto de calado, no un problema de ferretería. Corregir el calado antes del acabado evita tener que desmontar todo una vez que se han colocado las cubiertas.
La calidad de una ventana de aluminio no se mide solo por su rendimiento térmico anunciado. Un vidrio de alta gama mal instalado pierde una parte significativa de su poder aislante debido a los puentes térmicos creados por una junta periférica deficiente. Tomarse el tiempo en cada etapa, desde la prueba de humedad del soporte hasta el control final de los elementos móviles, sigue siendo el único medio de garantizar que la carpintería cumplirá sus promesas a largo plazo.